“No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente
curioso”.
Albert Einstein
Albert
Einstein fue uno de los científicos que durante el siglo XX brindó grandes
aportes en el campo de la física, fue inclusive reconocido como el principal
pensador científico por allá de 1909, demostrando así su genialidad y búsqueda
constante de respuestas, ante los fenómenos que ocurren en el universo.
Pasaron
ya 115 años, desde que en 1905 Albert Einstein publicara la Teoría de la
Relatividad Especial, por lo que ha sido reconocido mundialmente y por lo que, actualmente, se le puede considerar el padre de la física moderna.
De la
Teoría de la Relatividad Especial se deriva una consecuencia, que puede ser
vista como la más reconocida, y es la ecuación E = mc2. Donde, E es
la energía, m la masa y c la velocidad de la luz. Esta fórmula nos indica que podemos ver a la
masa como una forma de energía (Bonder y Okon, 2018). Además, como lo mencionan
Tipler y Mosca (2018), esta ecuación "relaciona la energía de una partícula con
su masa", es decir, "la energía y la inercia, que anteriormente eran dos conceptos diferentes, se
relacionan a través de esta famosa ecuación" (p. 1344). A dicha relación, se le conoce como el
principio de equivalencia masa–energía.
En
este blog informaremos acerca del principio
de equivalencia masa-energía, describiendo este fenómeno; las aplicaciones
que brinda, la importancia para la ciencia actual, asimismo, se detallan
actividades didácticas, que se pueden realizar en una clase para explicar este
principio a nivel de III ciclo o bachillerato de la educación formal
costarricense, haciendo uso de herramientas como videos, prácticas
experimentales o lecturas.
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